lunes, 30 de agosto de 2010

Chile: Multinacional GDF Suez aborta construcción de termoeléctrica


No ve viable una relocalización, luego del rechazo a una central cerca de Punta Choros. Para el poderoso grupo energético, el proyecto se acabó y el caso está archivado. No va a recurrir a tribunales ni a quejarse por los recursos y años invertidos.

PILAR MOLINA Y NELLY YÁÑEZ - El Mercurio

La respuesta de la multinacional fue breve; de sólo de tres párrafos. Y aunque en ninguno fue explícita para comunicar que no va a construir el proyecto, lo cierto es que lo abortó.

Tres claves entregó en esa línea: que el gobierno pidió "no instalar" la Central Térmica Barrancones en Ensenada Ramadilla; que el grupo "respeta" esa decisión de las autoridades, y que analizará otras alternativas mejores.

Esas vías no pasan por una relocalización. Según afirman al interior de la compañía, las centrales no se relocalizan, pues cualquier variación requiere de un nuevo estudio de impacto ambiental, que demora entre cuatro y cinco años, que ellos no están dispuestos a hacer.

Para el poderoso grupo energético GDF Suez -el tercero o cuarto más grande del mundo-, el proyecto se acabó y el caso está archivado.

No va a recurrir a tribunales ni a organismos internacionales. Tampoco está dispuesto a quejarse por los recursos y años invertidos, unos dos o tres millones de dólares; ni menos inmiscuirse en contiendas políticas locales.

Sí hacen ver que cumplieron con todas las normas y regulaciones ambientales de Chile, y con los estándares fijados por el Banco Mundial y la Unión Europea.

Partidarios del proyecto lamentan lo sucedido y califican de compleja la señal enviada por la administración Piñera, pues advierten que la interpretación que deja este episodio es que cualquier proyecto de calificación ambiental puede ser derribado por razones políticas, a pesar de cumplir con la institucionalidad.

En esa línea ven riesgoso que el Jefe del Estado aparezca influido por la presión de manifestaciones, tal como en su momento lo vivió Michelle Bachelet con la "Revolución pingüina" al principio de su gobierno.

Complejo ven también cómo La Moneda va a enfrentar las decisiones que se avecinan en materia energética; entre ellas, la aprobación de centrales como Castilla, de 2 mil 300 MW, para enfrentar el déficit que se avecina a partir de 2014, si ese proyecto también es objeto de manifestaciones de rechazo ciudadano.

Bienes Nacionales inicia catastro de lugares para centrales

A una urgente "zonificación" de todo el país , para establecer los lugares donde se puedan emplazar compañías con externalidades negativas sin que pongan en peligro la biodiversidad, está abocado el Ministerio de Bienes Nacionales, que encabeza Catalina Parot.

Una comisión, conformada por Bienes Nacionales, Medio Ambiente, Energía y Minería se reúne el lunes para definir una "macro-zonificación" del país y entregársela al Presidente.

La ministra Parot descartó que la decisión del Presidente constituya una mala señal hacia el empresariado, postura que fue compartida por los ministros de Medio Ambiente y Energía, María Ignacia Benítez y Ricardo Raineri, respectivamente.

Este último descartó, además, que la decisión pueda repercutir en otras iniciativas de generación termoeléctrica que actualmente están en trámite ambiental o bien en condiciones de iniciar su construcción.
Reacciones

"Aquí ha habido la concurrencia de voluntades del Ejecutivo, y muy principalmente de la empresa privada, porque tenemos una norma y un Estado de Derecho".
RAFAEL GUILISASTI
Presidente de la CPC

"Desconozco los términos del acuerdo entre el Presidente y Suez. Pero esto constituye una incertidumbre importante sobre costos, oportunidad y seguridad de hacer un proyecto. Hay una preocupación de los empresarios porque esta situación no normada puede afectar a cualquier otra iniciativa".
ERNESTO ESCOBAR
Presidente de Asimet

"No me corresponde opinar sobre el acuerdo entre el Gobierno y la empresa responsable del proyecto. Pero en el país existe una institucionalidad ambiental que contempla mecanismos de reclamación en caso de que no exista acuerdo ante una Resolución de Calificación Ambiental".
GASTÓN ESCALA
Presidente de la CChC

Diario El Mercurio

domingo, 29 de agosto de 2010

Greenpeace exige a Presidente Piñera que de a conocer su plan de Energías Renovables no Convencionales


El Presidente Sebastián Piñera, anunció que cambiará la ubicación del proyecto termoeléctrico en Punta Choros, dando un giro a la decisión de la Conama que aprobó su instalación. La votación en una primera instancia generó un masivo rechazo ciudadano a esta medida coordinando una masiva respuesta a través de las redes sociales, lo que generó protestas a lo largo de todo el país.

Tras esta solicitud de una ciudadanía indignada con el Presidente Piñera, quien durante la campaña presidencial hizo público su rechazo a la construcción de la central, el mandatario informó que la empresa Suez Energy deberá buscar una nueva ubicación para la instalación de la termoeléctrica a carbón, sin aclarar si esto se haría efectivo en la misma Región de Coquimbo o en otro punto del país.

“Le he pedido y hemos acordado con Suez Energy cambiar la ubicación de la Central Termoeléctrica Barrancones, de forma tal de alejarla del sector Punta de Choros, Isla Damas e Isla Gaviota, y proteger ese maravilloso Santuario de la Naturaleza (...) Creo que con esto hemos enfrentado con responsabilidad, con sabiduría y respetando el Estado de Derecho el tema de la Central Termoeléctrica de Barrancones”, dijo el Presidente.

Para Samuel Leiva, Coordinador de Campaña de Greenpeace en Chile: “Valoramos que el Presidente de la República reconozca la contaminación de las termoeléctricas a carbón , que lo ha hecho tomar la decisión de no permitir su construcción en Punta Choros”.

Asimismo en su intervención, el Presidente señaló que tiene un compromiso con el desarrollo de las energías renovables no convencionales y dijo que en conjunto con el sector privado se invertirán recursos “para acelerar el desarrollo de planes pilotos de proyectos de energía solar, eólica, geotérmica, y la bio energía”.

Para el vocero de Greenpeace “Si el presidente asume el impacto de las termoeléctricas a carbón y la quiere relocalizar nos parece que el camino más coherente es seguir su compromiso con el desarrollo de energías renovables no convencionales hacia el avance de una matriz diversa y en energías limpias. Consideramos que el esfuerzo no es a la relocalización sino a cumplir esta promesa para acelerar el desarrollo de planes pilotos proyectos de energía solar, eólica, geotérmica, y la bio energía."

sábado, 28 de agosto de 2010

La ciudadanía marchó en protesta a la aprobación de proyecto termoeléctrico en Punta Choros


Casi 3.000 personas marcharon ayer por el centro de Santiago en rechazo a la aprobación de la termoeléctrica Barrancones, en la región de Coquimbo, luego que la Comisión Regional de Medioambiente [COREMA] de la IV región aprobó, por 15 votos a favor y cuatro en contra, la instalación de dos plantas a carbón a 21 kilómetros al sur de la reserva Pingüino de Humbolt.

Todos los votos a favor fueron de funcionarios de confianza del Presidente Piñera, como el intendente de Coquimbo, Sergio Gahona, además de los gobernadores y Seremis regionales. Mientras que los cuatro consejeros regionales -tres de oposición y uno oficialista- se opusieron.

El presidente Piñera aún no se pronuncia ante esta presión ciudadana. Sólo a través de la ministra vocera de Gobierno, Ena Von Baer, se ha señalado que "hay una institucionalidad en curso que aprobó la termoeléctrica, pero que se fiscalizará fuertemente para que no afecte el medioambiente."

Greenpeace desde la semana pasada ha desarrollado un ciberactivismo en donde exige al Presidente Sebastián Piñera que cumpla su compromiso de campaña donde aseguró que no aprobaría ningún proyecto que atente contra el medio ambiente, el patrimonio natural y la calidad de vida de los chilenos. Hasta esta tarde más de 13.000 personas han exigido al presidente que se manifieste en contra de las termoeléctricas, y señale qué es lo que su gobierno está haciendo para detener el grave impacto que esta aprobación supone sobre una zona rica en biodiversidad, destacada mundialmente.

Para Samuel Leiva, vocero de Greenpeace en Chile “Estas manifestaciones y el alto número de envíos de correos electrónicos reflejan que los chilenos no quieren que la energía eléctrica se genere con carbón”.

Greenpeace, así como muchas otras ONG´s ambientales y personas del mundo civil comprometidas con el medio ambiente rechazan la aprobación del proyecto termoeléctrico Barrancones debido a que podrían destruir irreparablemente las Reservas Naturales de Isla Choros-Damas, Isla Chañaral y Pingüino de Humboldt y afectará a miles personas.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Chile: "Aprobación de Barrancones confirma imposición de poder económico sobre protección ambiental" afirma Terram


A la aprobación de la temoeléctrica de Barrancones, sancionada ayer por la Corema de Coquimbo, se suman las de Campiche y Los Robles, entre otras, aprobadas y en proceso de construcción. Aún se encuentran en el sistema de evaluación otras centrales térmicas, la más grande la megaentral Castilla. El país no se puede permitir seguir aumentando sus emisiones y contaminando valiosos ecosistemas. La aprobación de este proyecto marcará la agenda ambiental del gobierno de Piñera -tal como el desastre de la celulosa Valdivia marcó el de Lagos-, no sólo por la potencial catástrofe ecológica en Punta Choros, sino también por el fuerte rechazo ciudadano a la termoeléctrica.

La aprobación de la Corema de Coquimbo del proyecto termoeléctrico Barrancones, de la empresa franco-belga SuezEnergy, es un claro reflejo de dónde están las prioridades en la toma de decisiones en la “nueva forma de gobernar” del gobierno de Sebastián Piñera. Con ello, además, el Presidente contradice una de sus promesas electorales, pues durante su campaña y frente a la comunidad local, aseguró que la zona no es apta para albergar centrales térmicas de esta naturaleza.

La Central térmica Barrancones pretende generar 540 MW de energía a base de carbón, con una inversión de US$1.100 millones, y se ubicaría en la comuna de La Higuera, en las inmediaciones de Punta de Choros, una de las escasas áreas costera marinas protegidas del país, con una rica biodiversidad de alto valor ecológico, incluyendo más del 80% de la población mundial de pingüinos de Humbolt. Todas las evidencias científicas señalan que estos ecosistemas no sobrevivirían más allá de una semana una vez que comience a funcionar la termoeléctrica.
El funcionamiento de una central térmica a carbón de este tipo generará desechos tóxicos que se pretende liberar, tanto a nivel atmosférico como al suelo y, especialmente, al mar, destruyendo la biodiversidad natural, y con ello todas las actividades económicas locales tradicionales, tales como la pesca artesanal y el turismo.

La votación a favor del proyecto por parte todos los seremis integrantes de la Comisión, es decir, de todos los representantes políticos del Ejecutivo, confirma que se trata de una decisión dictada a nivel central, pasando por alto todas las recomendaciones técnicas.

Actualmente existen múltiples proyectos de termoeléctricas a carbón ingresados al Sistema de Evaluación Nacional -una de ellas, Cruz Grande, en la misma zona de Punta Choros-, en distintos puntos del país. Antes de seguir visando estos nocivos proyectos, la autoridad ambiental debe generar los espacios para discutir una regulación y una política pública en relación a este tipo de fuentes de energía pues, tal como lo muestra el estudio de Terram al respecto, este es un problema que trasciende a una comunidad específica, y debe ser enfocado con mirada país.

Fundación Terram se suma al rechazo manifestado por las organizaciones de la sociedad civil y los movimientos sociales, encabezados por MODEMA, que desde hoy mismo salieron a protestar por la decisión de la autoridad ambiental.

martes, 24 de agosto de 2010

Chile: Termoeléctrica Barrancones. Crónica de una aprobación anunciada


Claudia Urquieta Ch.
Periodista de El Mostrador

A las 8:30 AM la Corema de Coquimbo se reunió a votar la aprobación o el rechazo del proyecto termoeléctrico Barrancones, de la empresa Suez-Energy. El resultado de la votación: luz verde para la planta a carbón en La Higuera, a unos 25 kilómetros de la Reserva Marina Islas Choros-Damas y la Reserva Nacional de Pingüino de Humboldt.

Este resultado no es una sorpresa. Es algo largamente sabido, y no porque el proyecto sea un acierto energético. Tampoco porque sea imprescindible.

La verdad incómoda de esta historia es que, finalmente, lo que define si un proyecto es viable no son los argumentos técnicos, sino las presiones empresariales y políticas. Barrancones no es la excepción.

Si abriga alguna duda, sólo revise los pronunciamientos de los servicios sectoriales de la Cuarta Región en el Sistema de Estudio de Impacto Ambiental.

El cambio de postura de los servicios en las últimas semanas fue categórico. Sobre todo porque reconocen importantes falencias en el proyecto, pero a diferencia de pronunciamientos anteriores, dan su visto bueno. Y no fundamentan por qué cambiaron su apreciación.

Por ejemplo Conaf, que durante la mayor parte de la tramitación de Barrancones constató que Suez no tomaba en cuenta los efectos de la apuesta energética sobre la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, razón por la cual se manifestó inconforme. Hoy nada ha cambiado, excepto que la Corporación Nacional Forestal dio su aprobación y sólo exigió algunas mitigaciones y condiciones a la empresa.

El caso más emblemático es el de la Gobernación Marítima. Era el único servicio que mantenía observaciones a la termoeléctrica, junto a la municipalidad de La Higuera. Entre otros puntos, criticaba omisiones e inexactitudes del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y la falta de antecedentes científicos que aseguraran que las medidas adoptadas eviten causar daño en la flora y fauna marina. Eso fue el 4 de agosto pasado. Ayer y a última hora, sin mediar ningún cambio del proyecto ni justificación alguna, la gobernación mostró su conformidad.

La aprobación de Barrancones abre la puerta a otra central termoeléctrica en carpeta en La Higuera: Cruz Grande, de la Compañía Minera del Pacífico (CMP). El consultor ambiental tras el proyecto es Ricardo Katz, ex jefe en Gestión Ambiental Consultores (GAC), de la ministra de Medio Ambiente, María Ignacia Benítez.

Si revisamos una serie de casos termoeléctricos emblemáticos, que contaron con un fuerte rechazo ciudadano y que afectaban directamente a los habitantes y su entorno, como la termoeléctrica Campiche de AES Gener, queda claro que, pase lo que pase, contamine lo que contamine o se instale donde se instale, siempre se encuentra la fórmula para despejar el camino a los proyectos energéticos.

En el caso de Campiche, pese a que se logró detener la construcción de la central a través de la Corte Suprema, los ministros de Vivienda y Urbanismo (Minvu) y de Interior de la época, Patricia Poblete y Edmundo Pérez Yoma, modificaron una ordenanza que logró legalizar la situación de la empresa.

Otra central que tiene un destino predecible, es la termoeléctrica Castilla, en Atacama. El lobby que la primera fortuna de Brasil, Eike Batista ha desplegado para instalar en Chile este proyecto, incluye niveles diplomáticos. El propio Lula da Silva envió a su canciller, Celso Amorim, a hablar con su par, Mariano Fernández.

Luego de esa conversación, en febrero pasado, la pista para Castilla empezó a allanarse. Tanto que el nuevo Seremi de Salud, Raúl Martínez, cambió la calificación que su antecesora le dio a la central, que pasó de ser “contaminante” a “molesta”. Hoy, la evaluación ambiental del proyecto está detenida por una orden de no innovar de la Corte de Apelaciones Copiapó.

En el caso de Barrancones, pese a los esfuerzos de los vecinos, de científicos, de autoridades regionales, de algunos parlamentarios, de las 25 mil firmas que se entregaron al Presidente Sebastián Piñera para frenar la central, e incluso a la promesa del mandatario durante su campaña de que no aprobaría ningún proyecto que atentara contra el medio ambiente, la vuelta de carnero de los servicios sectoriales daba ya una potente señal de que los votos serían a su favor, como efectivamente lo fueron.

lunes, 23 de agosto de 2010

Chile: Greenpeace exige a Presidente Piñera una postura clara sobre termoeléctricas


Santiago, Chile — Greenpeace exige al presidente Sebastián Piñera que cumpla su compromiso de campaña donde aseguró que no aprobaría ningún proyecto que atente contra el medio ambiente, el patrimonio natural y la calidad de vida de los chilenos.

En el marco del último trámite en la evaluación ambiental del proyecto termoeléctrico Castilla (que podría generar hasta 2.100MW de potencia en base a Carbón) y donde el actual Seremi de Salud de Atacama, Raúl Martínez, realizó un cambio de calificación del proyecto de "Contaminante" a "Molesto" es que Greenpeace exige al Presidente Sebastián Piñera que se pronuncie y aclare a la ciudadanía, su posición respecto a este tema que fue parte de su agenda, sus promesas y declaraciones públicas como candidato.

Existen muchos movimientos y organizaciones que están trabajando para evitar la instalación de termoeléctricas a los largo de nuestro país. No sólo la Central Castilla ha tenido un fuerte rechazo ciudadano; también existen otros proyectos termoeléctricos, como Campiche, Los Robles, y las centrales que pretenden instalarse en la Reserva Nacional Pingüino de Humbolt.

El Presidente Sebastián Piñera ya ha sido cuestionado por su pasividad y escasa claridad sobre esta promesa de campaña, cuando en mayo de este año más de 1.300 personas votaron por él en el Condorazo Ambiental 2010, el antipremio que Greenpeace entrega cada año.

Por esto Greenpeace invita a la ciudadanía y sus ciberactivistas a exigir al presidente Piñera una postura clara sobre las termoeléctricas. Puedes ir directamente al ciberactivismo.

Posición de Greenpeace sobre Carbón

Respecto a las termoeléctricas en Chile, Greenpeace se opone terminantemente al uso del carbón como combustible para la generación de energía. Esta oposición deriva de los impactos negativos que producirían en una zona de excepcional biodiversidad, donde podrían verse amenazadas colonias de tortugas catalogadas como la más austral del mundo, entre muchas otras especies marinas. Además de poner en riesgo la salud y sustento económico de las comunidades costeras de la zona y afectar irreparablemente el fenómeno de desierto florido, considerado único en el planeta.

Las termoeléctricas son responsables de emisiones que dañan la salud de las personas, contribuyen a la generación de gases de efecto invernadero y generan daños irreparables a la biodiversidad.

El año pasado Greenpeace en su constante preocupación sobre el Cambio Climático, elaboró una propuesta llamada [R]evolución Energética la cual fomenta el uso de “energías limpias” en reemplazo de los combustibles fósiles e identifica a Chile como un gran polo de desarrollo de este tipo de energía.

Para Samuel Leiva, Coordinador de Campañas de Greenpeace, “Es inconcebible que se pretenda instalar una planta termoeléctrica contaminante de estas características argumentando que es “molesta” por el sólo hecho de que no existen poblados en sus alrededores actualmente y sobre todo en una región que cuenta con un extraordinario potencial para el desarrollo de ERNC.”

Actualización:

Greenpeace exige al presidente Sebastián Piñera que cumpla su compromiso de campaña donde aseguró que no aprobaría ningún proyecto que atente contra el medio ambiente, el patrimonio natural y la calidad de vida de los chilenos.

La Comisión Regional del Medio Ambiente, Corema, de la IV región deberá votar este lunes 23 de agosto el proyecto termoeléctrico Barrancones de la empresa Suez Energy que se emplazaría en Punta de Choros, comuna de La Higuera.

Greenpeace, así como muchas otras ONG´s ambientales y personas del mundo civil comprometidas con el medioambiente están motivadas por la urgencia que significa la inminente aprobación del proyecto termoeléctrico Barrancones que amenaza con destruir irreparablemente las Reservas Naturales de Isla Choros-Damas, Isla Chañaral y Pingüino de Humboldt y afectará a miles personas.

Por esto Greenpeace invita a la ciudadanía y sus ciberactivistas a exigir al presidente Piñera una postura clara sobre las termoeléctricas.

No a la Termoeléctrica en Punta de Choros [Chile]


Punto de Choros es una caleta pesquera artesanal ubicada al norte de Chile, aqui se encuentra la Reserva más grande del mundo de pinguinos de Humboldt y una importante población de lobos marinos, delfines nariz de botella, albatros, tortugas marinas, etc.

Dos de las Cinco Reservas Marinas que existen en Chile, se encuentran en este lugar.

Mañana Martes 24 de Agosto a las 8:30, 19 personas votarán en la COREMA la aprobación o rechazo de la construcción de centrales termoeléctricas en Punta de Choros. En otras palabras, 19 personas decidirán sobre el futuro de 2 Reservas Marinas Chilena y la mayor Reserva Mundial de Pinguinos de Humboldt.

El proyecto pretende construir 3 termoeléctricas que usarán carbon y extraerán agua de mar , la cual sera devuelta con cloro y más temperatura, creando una combinación fatal para la población marina. Es tal la cantidad de agua que se devolverá al mar, que llenaría en 8 horas el estadio Maracaná y generaría 388.280 toneladas de cenizas al año

Como buenos amantes de la tecnologia, necesitamos energía para utilizar nuestros "juguetes", pero en Tecnografo creemos que hay otras formas de extraer energía de la naturaleza que no dañen nuestro medio ambiente. Energía solar, energía eólica, etc., cada dia hay más avances en la utilización de energías limpias.

No matemos nuestras reservas naturales.




Si desea obtener más información al respecto, ingrese a
http://www.salvemospuntadechoros.org/