miércoles, 23 de junio de 2010

Guatemala: El carbón, novedad en generación eléctrica


Cabe esperar que los nuevos proyectos a base de carbón en Guatemala incluyan procesos de combustión bajo nuevas técnicas.

Otto Rinze de León
ottorinze@gmail. com

En términos de generación eléctrica en Guatemala, diferentes enfoques técnicos o políticos se relacionan con aspectos de hidroeléctricas o de generadoras termoeléctricas con base en combustibles petroleros. No obstante que a partir del año 2000 funciona en el país una generadora termoeléctrica a base de carbón mineral, no es sino hasta fechas recientes que tal modalidad de generación eléctrica ha hecho noticia como una novedad. La razón, el inicio de nuevos proyectos entre los cuales se incluye uno cuya capacidad generadora de 300 megavatios (MW) le perfila como de escala mayor, comparable con la capacidad generadora de hidro Chixoy.

Anteriormente, la única utilización de carbón mineral como combustible en Guatemala lo fue en locomotoras de vapor de Fegua (antes IRCA), desde finales del siglo XIX hasta por lo menos la década de 1960.

Conozcamos, pues, un poco acerca de dicho combustible: los más grandes productores del mundo, a partir de operaciones mineras en inmensos depósitos que poseen, son Estados Unidos, China, Australia, India, Rusia y Sudáfrica. A la fecha, este combustible alimenta la demanda de energía en proporciones de cerca del 80% en Sudáfrica, 70% en China, 75% en India, pero sólo 25% en Estados Unidos y menos de 20% en Rusia.

Los tres mayores mercados y su utilización en países desarrollados son generación eléctrica, industria metalúrgica y producción de cemento.

El incremento de la demanda de electricidad a nivel global, sustenta hoy un mercado en crecimiento para carbón bituminoso-lignito. Así, entre 35% y 40% de la electricidad en el mundo es generada a base del mismo. En los países desarrollados, tal base abarca cerca de 60% en Estados Unidos, 70% India, casi 80% China, 85% Australia y 90% Sudáfrica. Comparativamente con el petróleo, aparte del menor precio, el carbón es atractivo por su contenido energético unitario que supera todas las otras energías primarias.

Lamentablemente, ningún otro combustible fósil genera más efectos de invernadero (calentamiento atmosférico por liberación de dióxido de carbono) que el carbón. Por lo mismo, su futuro es asunto de aceptabilidad ambiental. A la fecha no existen medios efectivos a gran escala para eliminación o captura de CO2 a partir de la combustión. Sin embargo, se trabaja arduo en soluciones mediante nuevas técnicas de combustión que buscan la casi eliminación de las emisiones de dióxido azufroso y nitroso, así como eficiencias de conversión que reduzcan la producción del CO2, lo cual hará más ambiente amigable al combustible. Estas son razones de optimismo que respaldan las proyecciones del Departamento de Energía de Estados Unidos para ese país: la generación de base carbón suministrando al menos un 35% de la demanda total de electricidad al año 2020.

Cabe esperar que los nuevos proyectos a base de carbón en Guatemala incluyan, además de instalaciones con tecnologías avanzadas, procesos de combustión bajo nuevas técnicas a que nos hemos referido arriba. Ante todo, la responsabilidad medioambiental.

http://www.sigloxxi .com/opinion. php?id=13497

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