miércoles, 30 de junio de 2010

República Dominicana: Surcorea financiará una planta de carbón


El gobierno de Corea del Sur se comprometió a darle apoyo financiero a varios proyectos eléctricos del país.

El gobierno de Corea se comprometió a darle apoyo financiero a importantes proyectos de desarrollo en el país, entre los que se incluye una planta de generación a carbón de 400 megavatios y la rehabilitación de las redes eléctricas.

El compromiso fue hecho en encuentro que sostuvo aquí el vicepresidente Rafael Alburquerque con el presidente de Corea Lee Myung-bak.

Alburquer reveló que entre los demás proyectos que serán financiados por el gobierno de Corea a través del EximBank y empresas privadas coreanas se encuentran el proyecto de Desarrollo del Gobierno Electrónico, de Mejoramiento de los Servicios Migratorios y la Construcción de un Gran Centro Comercial en el Cibao.

Alburquerque agradeció el apoyo de Corea de financiar dichos proyectos y destacó que los mismos contribuirán de manera significativa al desarrollo del país. Afirmó que la concreción de esas ofertas representarán un aporte importante a la resolución de los problemas energéticos del país.

“En nombre del Presidente de la República, doctor Leonel Fernández, y del pueblo dominicano, agradecemos el apoyo de su gobierno a estos proyectos, ya que los mismo contribuirán al desarrollo y a la modernización del país”, dijo Alburquerque a subrayó Alburquerque a Myung-bak.

El ministro de Hacienda, Vicente Bengoa, encabezó la reunión técnica de trabajo que discutió el financiamiento de los citados proyectos con los representantes del EximBank, en esta ciudad.

De su lado, el presidente surcoreano expresó su apoyo al gobierno dominicano en la ejecución de una serie de proyectos de desarrollo que serán financiados por el gobierno y empresarios de su país, y solicitó explorar nuevos proyectos que contribuyan al desarrollo económico y social dominicano. “Corea está en disposición de apoyar el desarrollo de la República Dominicana, no sólo con la partición del gobierno sino a través de la empresa privada”, anunció Myung-Bak. Expresó su reconocimiento al esfuerzo realizado por el Presidente Leonel Fernández a favor de la reconstrucción de Haití y el apoyo que el pueblo dominicano dio al haitiano, luego del terremoto del 12 del enero pasado, que costó 300 mil vidas y la destrucción de la infraestructura de esa nación. El Presidente surcoreano agradeció los esfuerzos de Dominicana en ese sentido.

http://www.hoy.com.do/economia/2010/6/29/331962/Surcorea-financiara-una-planta-de-carbon

martes, 29 de junio de 2010

México: Exige Greenpeace a la CFE no usar carbón para la generación de energía


Periódico La Jornada, México, Martes 29 de junio de 2010.

Greenpeace demandó ayer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que no use combustibles fósiles para generar energía con una manta que colocó en las oficinas administrativas de la paraestatal con la leyenda: "CFE ¡no seas carbón!".

Argumentó que de acuerdo con documentos oficiales, durante los próximos 14 años el combustible de mayor crecimiento en su uso será el carbón, con una tasa media de incremento anual de 5.5 por ciento, lo que significa que la participación de este combustible fósil será 50 por ciento mayor respecto a los valores actuales, al pasar de 17.9 por ciento a 27 por ciento en la canasta de generación de energía eléctrica.

De continuar esta política energética que privilegia el uso de combustibles fósiles, como el carbón, la CFE incrementará sus emisiones a 123 millones de toneladas de bióxido de carbono para 2024, con lo cual se dificultarán las posibilidades de cumplir el compromiso presidencial de reducir 18 millones de toneladas de bióxido de carbono a 2012, por generación eléctrica y 50 millones en total, según se establece en el Programa Especial de Cambio Climático.

"La decisión de incrementar la participación del carbón en la generación de electricidad a mediano plazo provocará más contaminación, sequías severas, inundaciones de zonas costeras bajas y afectaciones irreversibles a los ecosistemas de corales", señaló Gustavo Ampugnani, coordinador de la campaña de clima y energía.

Dijo que si la CFE realmente busca ser una empresa de clase mundial, debe transformar la forma en que genera energía para el país y aprovechar las alternativas probadas con éxito por otras naciones y existentes en nuestro territorio, como es el caso de la generación eléctrica solar.

lunes, 28 de junio de 2010

Mercaderes del Cambio Climático


La desinformación es hoy el arma preferida para generar dudas sobre temas ambientales espinosos. Usinas financiadas por intereses corporativos y políticos tapan los hechos para manipular a la opinión pública. Quiénes son y cómo trabajan los científicos que niegan las evidencias y dividen a la comunidad científica global con sus falsas verdades.

Por Alejandra Folgarait para La Nación

Una nueva clase de escépticos pugna por hacerse escuchar en todo el mundo. Ataviados con argumentaciones vistosas, científicos de renombre se dedican a negar evidencias molestas -como la que vincula al cambio climático con las actividades industriales-y hacen valer sus opiniones como si fueran certezas. En buen criollo: fomentan falsas controversias científicas con el objetivo de llevar agua para su molino o para el molino de los intereses que representan.

El accionar de los nuevos escépticos se ha tornado evidente a partir de las discusiones sobre el cambio climático. Ante la catarata de estudios que prueban la responsabilidad humana en el aumento de la temperatura global y en el incremento de fenómenos climáticos extremos, como huracanes y sequías, los científicos escépticos generan sospechas de todo tipo. Pueden poner en duda un dato aislado -como el derretimiento de un glaciar en el año 2035- o invalidar toda la teoría sobre las causas humanas del cambio climático. En última instancia, el objetivo de estos mercaderes del conocimiento es crear titubeos entre quienes deben frenar el cambio climático, ya sean gobiernos o ciudadanos de a pie.

Pero la novedad hoy no es sólo el hecho nefasto de que haya científicos dispuestos a distorsionar la verdad e intereses económicos que les pagan por ello, sino que empiezan a ser desenmascarados.

Un libro que acaba de publicarse en EE.UU., Merchants of doubt (Mercaderes de la duda), escrito por los historiadores de la ciencia Naomi Oreskes, de la Universidad de California en San Diego, y Erik Conway, del Instituto Tecnológico de California, puso por primera vez en blanco sobre negro cómo funciona la usina de desinformación científica financiada por lobbys cercanos a las corporaciones de hidrocarburos.

En sintonía con esa voluntad de frenar el persistente trabajo de desinformación que pone en peligro al planeta, el 7 de mayo pasado alrededor de 300 investigadores de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos enviaron una carta abierta a la prestigiosa revista Science para quejarse de las “amenazas macartistas” de los que niegan el cambio climático.

Y como para que quede claro que no se habla de deslices menores, un informe publicado por Greenpeace en marzo pasado reveló que el segundo grupo industrial más poderoso de los Estados Unidos -las poco conocidas “Industrias Koch”- entregó, entre 2005 y 2008, casi 25 millones de dólares a 40 fundaciones negadoras del cambio climático.

Detrás de los lobbies

El diplomático argentino Raúl Estrada Oyuela -quien lideró durante años las negociaciones internacionales sobre cambio climático- habla sin eufemismos de estas conexiones non sanctas. Según el embajador, en la década del 90 funcionó en los Estados Unidos la Global Climate Coalition, una organización financiada por las más importantes empresas petroleras y energéticas para oponerse a la reducción de las emisiones de gases de invernadero. Desde esa coalición, dice el presidente de la Academia Argentina de Ciencias del Ambiente, se financiaban estudios para anular las evidencias científicas sobre el cambio climático, entre otras cosas. “Se sabe incluso que se premiaba con 10.000 dólares cada artículo de prensa contra el cambio climático”, revela.

El libro de Oreskes y Conway demuestra que algunos de los científicos que hoy reniegan del calentamiento global participaron antes en polémicas referidas a los efectos del tabaco, la lluvia ácida y el agujero de ozono. Y van más allá: dan nombres.

“Descubrimos que hay varios científicos englobados en think tanks partidarios del fundamentalismo del libre mercado, que se oponen a la regulación gubernamental porque temen que sea una puerta para el socialismo”, confirma Oreskes a Enfoques. Oreskes y Conway bautizaron a estos científicos como los “mercaderes de la duda”, ya que son especialistas en generar polémicas allí donde no las hay; expertos en utilizar la ciencia contra la ciencia.

El anuncio de que la administración Obama controlará a partir de 2011 la emisión de gases de invernadero que producen las industrias basadas en el carbón disparó últimamente las ansiedades de los escépticos del cambio climático.

Congregados en fundaciones conservadoras -como los institutos Marshall, Cato, Heartland y la Heritage Foundaation-, los negadores del cambio climático destinan cada vez más dinero y esfuerzos para imponer su escepticismo. Seminarios para periodistas y funcionarios, artículos en los medios, informes con datos, gráficos y curvas, financiación de estudios realizados en laboratorios: todo vale para evitar que se establezcan normas que regulen el mercado de la energía.

Los ataques de los escépticos contra los científicos del otro bando -el mayoritario, vale aclarar: aunque hay científicos entrenados para vender oro por baratijas, la mayoría lucha para lo contrario- llegaron a un punto tal que despertaron la indignación de numerosas asociaciones científicas en los últimos tiempos; la más reciente, la mencionada carta de los científicos a la revista Science .

Según los autores de Merchants of doubt, físicos de renombre como Fred Singer, Fred Seitz, William Nierenberg y Robert Jastrow, todos del Marshall Institute, aparecen envueltos en campañas para negar las evidencias científicas ligadas no sólo al calentamiento planetario sino también a la lluvia ácida, al agujero de ozono y al efecto dañino de los cigarrillos.

El Instituto Marshall salió este mes a respaldar a sus científicos, acusando a Oreskes y Conway de querer generar pánico en el público. Pero difícilmente el think tank conservador pueda neutralizar las abultadas pruebas presentadas en contra de Steitz, Nierenberg y Jastrow. Como diría Sigmund Freud, los negadores del cambio climático no hacen más que subrayar aquello que quieren mantener reprimido: que el cambio climático existe y que está causado, principalmente, por el consumo excesivo de carbón y petróleo.

La creación del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) en 1988 -un comité internacional que reúne a 2500 científicos del clima para elaborar periódicos informes sobre el aumento de la temperatura global y sus consecuencias- fue un hito en la historia de la defensa del ambiente. Pero marcó también el surgimiento de fuertes lobbies para refutar todo estudio científico que confirmara la vinculación entre el uso de combustibles fósiles y el aumento de la temperatura global.

Estos grupos de presión pronto comenzaron a financiar investigaciones científicas para contar con evidencias a su favor. Y no dejaron nunca de influir en forma directa o solapada sobre los representantes de los gobiernos para que no regularan la operación de las industrias contaminantes de la atmósfera.

Aunque la coalición formal se desactivó en el año 2002, los esfuerzos de los negadores de la evidencia del cambio climático no cejaron. Por ejemplo, el geólogo Timothy Patterson, profesor de Paleoclimatología en la Universidad Carleton, Canadá, lidera hoy a un centenar de científicos que niega la influencia humana en el cambio climático. En todos los foros a su alcance, ellos alegan que los cambios del clima son naturales, que el calentamiento global es producto de una anormal actividad del sol y que los expertos del IPCC no son capaces de pronosticar lo que ocurrirá en las próximas décadas.

Las campañas para generar incertidumbre en el público parecen estar dando resultados. Una encuesta de la BBC mostró en febrero pasado que sólo el 26% de los británicos cree hoy que el cambio climático está generado principalmente por el ser humano, lo que representa una disminución respecto del 41% que apoyaba esta idea en noviembre de 2009. Algo similar ocurre en los Estados Unidos, donde una encuesta realizada por Gallup en marzo pasado reveló que el 48% de los norteamericanos piensa que “la gravedad del cambio climático ha sido exagerada”.

Para desactivar las bombas de estruendo que arman los negadores, bastaría mostrar las señales del cambio climático aquí, allá y en todas partes. Sin embargo, los interesados en continuar con los actuales niveles de consumo y con la industria basada en el petróleo siguen practicando el juego de la suspicacia. Y muchas veces ganan las primeras planas mundiales con sus declaraciones altisonantes.

Eso fue lo que ocurrió en diciembre pasado, durante la Conferencia mundial sobre Cambio Climático realizada en Copenhague. En una pirueta digna de un circo, los que criticaban al sistema industrial por producir un exceso de gases de invernadero terminaron siendo investigados por presunta corrupción.

Un par de semanas antes de que comenzaran las discusiones en Copenhague, salieron a la luz correos electrónicos de un climatólogo de la Universidad de East Anglia, Gran Bretaña, en los que se sugerían cambios en la presentación “oficial” de los datos sobre cambio climático. Con esos correos hackeados, se armó una campaña para sembrar dudas sobre la integridad de los expertos del IPCC y, por lo tanto, de sus conclusiones.

El llamado “Climagate” generó entonces un furor mediático. A la distancia, puede decirse que fue mucho ruido y pocas nueces, ya que las acusaciones no tenían asidero. Pero el fomento de las dudas sobre el cambio climático llegó a tal punto que instituciones prestigiosas, como la Organización Meteorológica de los Estados Unidos y la Asociación Norteamericana para el Avance de las Ciencias (AAAS), tuvieron que salir a respaldar a los especialistas en cambio climático del IPCC.

Por su parte, el asesor de Tony Blair en temas científicos, Sir David King, sugirió que el hackeo de los mails de los climatólogos británicos había sido “una operación de una agencia de inteligencia extranjera que trabajó para un gobierno o para los lobbistas anticlima de los Estados Unidos”, según publicó el diario The Independent .

La magnitud de las operaciones para hundir a los partidarios del cambio climático es tan grande que muchos científicos prefieren no hablar sobre la cuestión. “Los escépticos entraron en una fase ofensiva que no excluye las prácticas desleales dirigidas más a las personas que a las ideas”, afirma un climatólogo local, que pide no revelar su nombre.

Conexiones non sanctas

Como sea, ahora se sabe que las operaciones de desinformación financiadas por los lobbies tienen un alcance insospechado. La investigación de Greenpeace sobre grupo Koch y esos 25 millones de dólares destinados -sólo en tres años- a desmentir las evidencias científicas parecen ser sólo la punta del iceberg.

El grupo Koch se inició en los negocios petroleros en la década del 20, pero hoy se ha diversificado en múltiples áreas, hasta convertirse en una multinacional con una facturación que rondó los 100.000 millones de dólares en 2008. Con un bajísimo perfil que los había mantenido al margen de los escándalos hasta ahora, los multimillonarios hermanos Charles y David Koch han dedicado parte de su fortuna -la novena de los Estados Unidos, según la revista Forbes – a financiar a organizaciones que se oponen a la regulación estatal de las industrias. Según Greenpeace, el grupo Koch ya dejó atrás a otros legendarios lobbistas anticlima, como el Instituto Norteamericano del Petróleo, Exxon-Mobil y Chevron.

El economista Jeffrey D. Sachs es categórico: “Se han exagerado los desacuerdos científicos para detener las acciones dirigidas a controlar el cambio climático, y sectores con intereses, como Exxon-Mobil, los financian”. Sachs no se priva de acusar al diario The Washington Post por funcionar como órgano de difusión de las pretendidas controversias.

Más allá de las teorías conspirativas a que son tan afectos los ambientalistas, el desenmascaramiento de científicos especialmente contratados para negar las evidencias del cambio climático -entre otros temas espinosos- está causando una revolución en la granja. Y empieza a ser reflejado en numerosas publicaciones, desde la muy científica Nature hasta el diario The New York Times.

Según Naomi Oreskes, no hay ninguna justificación para continuar dudando sobre la influencia humana en el cambio climático global. Tampoco hay razones para poner en tela de juicio los efectos dañinos del tabaco en quienes fuman y en quienes absorben el humo de segunda mano. Ni hay por qué desconfiar de la conexión entre ciertos gases y el agujero de ozono. Todo eso ya ha sido probado. Y, sin embargo, los recelos continúan.

¿Por qué algunos prestigiosos científicos se convierten en mercaderes del conocimiento? Algunos deslizan que es por dinero y, para probarlo, muestran las abultadas facturas que cobran algunos consultores científicos para dar conferencias o realizar investigaciones. Otros apuntan al deseo de estar en el candelero mediático o a la ideología más conservadora de los escépticos. Lo cierto es que, gracias a las campañas de los científicos negadores, hay quienes aún dudan de la gravedad del cambio climático y -para peor- obligan al resto a permanecer sentados mientras el planeta se recalienta.

© LA NACION

70%

Es el porcentaje de aumento del total mundial de emisiones de gases de efecto invernadero antropógenas entre 1970 y 2004, de acuerdo con el cuarto Informe de Síntesis del IPCC.

CH 4 y CO 2

La concentración de metano y dióxido de carbono en la atmósfera sobrepasa actualmente por mucho los valores naturales existentes en los últimos 650.000 años. (Fuente IPCC)

Por siglos

continuará el calentamiento antropógeno y el aumento del nivel del mar aunque las emisiones de gases de efecto invernadero se reduzcan lo suficiente como para estabilizar su concentración en la atmósfera. (Fuente: IPCC)

jueves, 24 de junio de 2010

Greenpeace demanda que Argentina contribuya en la lucha contra el cambio climático


Extractos de la carta enviada a la Presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, y al Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Héctor Timerman, antes de la participación de Argentina en la Cumbre del G-20 en Toronto, Canadá:

Estamos viviendo un momento decisivo en la historia contemporánea. La economía mundial atraviesa un tiempo en el que la desregulación financiera, la especulación y el crecimiento económico sin límites que beneficia solo a unos pocos sectores, han colocado a las naciones del mundo en una gran recesión económica. Al mismo tiempo, la amenaza del cambio climático se torna cada vez más clara y son ya evidentes los impactos de la acumulación de las emisiones de CO2 en la atmósfera, generando el incremento en el nivel del mar; provocando el derretimiento de glaciares y masas de hielos permanentes, poniendo en crisis ecosistemas esenciales, incrementando la pobreza, causando la extinción de especies y generando escasez de agua y alimentos.

En este contexto, es necesario recordar que mientras los líderes del G20 pueden representar al 85% de la economía global, sus acciones y decisiones afectarán a los 172 países no representados en esta cumbre, muchos de los cuales son lo más pobres y más vulnerables a la crisis económica y al cambio climático. (…)

Los líderes del G20 tienen una histórica oportunidad de enfrentar la recesión económica y el cambio climático simultáneamente. Es una oportunidad que no puede desaprovecharse. Como primer paso, los líderes del G20, EEUU, la Unión Europea y los demás países con altos ingresos de la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica (ODCE) deben comprometer al menos un 1% de su PBI para hacer sustentables sus economías y deshacerse de subsidios y otros incentivos económicos a actividades y tecnologías que contribuyen al cambio climático. El resto de los países representados en el G20 deben hacer todo lo que esté a su alcance para evitar continuar en la vía de un desarrollo sucio basado en combustibles fósiles y cambiar a un futuro energético sustentable (energías renovables y eficiencia energética).

Hace solo unos pocos años atrás podíamos suponer que el límite de calentamiento global de 2 grados, por encima de los niveles preindustriales, podía salvarnos del caos climático. A la luz del Cuarto Informe de Evaluación del IPCC y las más recientes investigaciones científicas, esta suposición ya no es tal. Al mismo tiempo el crecimiento de las emisiones globales en los años recientes ha seguido las peores predicciones y nos están conduciendo a un aumento de 6 grados.

Esto significa que, tanto en los acuerdos que el G20 adopte, así como en las próximas negociaciones relativas a la crucial reunión sobre cambio climático a realizarse en Cancún, se debe asumir que:

o Para prevenir el caos climático, el aumento de la concentración de gases de efecto invernadero y la temperatura global deben ser detenidos tan pronto como sea posible y revertido en una tendencia decreciente. Un calentamiento de hasta 1.5 grados encima de los niveles preindustriales puede conducirnos a peligrosos, irreversibles e inaceptables impactos para los seres humanos y la naturaleza.

o Las reducciones de emisiones deben ser más grandes y rápidas que las previamente pensadas. El crecimiento de las emisiones globales debe ser detenido hacia 2015, revertido y colocado en una tendencia decreciente antes de 2020 y declinando tan cerca de cero como sea posible en 2050.

Esto significa que las acciones concretas a ser abordadas deben:

o Concluir que para prevenir el caos climático los países industrializados como grupo deben reducir sus emisiones en conjunto un 40% en relación a niveles de 1990 para el 2020.

o Acordar la magnitud de los fondos que los países industrializados proporcionarán para la financiación en adaptación y en mitigación en países en vías de desarrollo. Greenpeace cree que la cantidad total de los fondos que se necesitan para adaptación, protección de bosques y promoción de tecnologías limpias necesita ser de al menos €110 mil millones anuales.

o Descartar mecanismos poco efectivos y no sustentables del mercado de carbono. Desde 2013 hacia delante, el fondo de Mecanismo de Desarrollo Limpio debe ser limitado solo a proyectos en países menos desarrollados y países en vías de desarrollo con pequeña capacidad de acción. (…)

o Los esfuerzos para reducir las emisiones por deforestación y degradación (REED) deberían conducir a asuntos específicos relacionado con bosques y selvas incluyendo permanencia, escape; biodiversidad y los derechos indígenas y otras comunidades tradicionales dependientes de los mismos.

La actual crisis económica no puede ser vista de forma separada del crecimiento del caos climático. Todas las acciones y discusiones acerca de cómo rescatar a la economía global proporciona a los líderes mundiales la oportunidad de plantear el desarrollo de iniciativas económicas basados en la reducción de gases de efecto invernadero y contribuir de esta manera a la generación de trabajos basados en una economía sustentable.

Por el contrario, pretender sostener un futuro en base a energías fósiles nos profundizará la crisis climática haciendo que los problemas económicos de hoy sean triviales en comparación a los que tendremos en el futuro a causa del cambio climático.

La oportunidad de actuar con determinación es ahora. (...)

miércoles, 23 de junio de 2010

Organizaciones y pobladores en contra de la explotación carbonífera en extremo sur chileno


DECLARACIÓN PÚBLICA

Frente a las serias amenazas ambientales derivadas de la proliferación de proyectos mineros de explotación de carbón a rajo abierto, como los proyectados para Isla Riesco en Magallanes, las organizaciones abajo firmantes:

1. Rechazamos los emprendimientos de minas de carbón a rajo abierto por sus graves consecuencias ambientales, que han llevado a que en muchos países (Costa Rica, Argentina, países europeos, entre otros) se hayan aprobado leyes prohibiendo este tipo de explotaciones.

2. Expresamos que iniciativas como esta desafían toda lógica de desarrollo y sentido común y constituyen un retroceso, cuando la tendencia actual en mundo entero se esta moviendo de las fuentes de energía más sucias como el carbón hacia fuentes limpias y renovables.

3. Hacemos notar que este tipo de explotaciones no constituyen aportes significativos al desarrollo socioeconómico del país ni de las regiones.

4. Destacamos que, como contrapartida al bajo impacto económico y mínimo impacto sobre el empleo –que, además, es de baja calidad-, estas explotaciones tienen enormes costos ambientales y sociales, costos que a mediano plazo repercuten en las economías locales.

5. Por otra parte, a nivel nacional, el mayor costo ambiental se deriva del incremento en la emisión de CO2 por el uso del carbón en la generación eléctrica.

6. Si bien Chile no tiene compromisos obligatorios en torno a la reducción de emisiones de CO2, en diciembre de 2009, en Copenhague, se comprometió de manera voluntaria a reducir sus emisiones en un 20%, compromiso ratificado por el actual gobierno.

7. Recientemente el gobierno de Sebastián Piñera ratificó su objetivo de impulsar un poderos plan que permita que el año 2020, el 20% de nuestra matriz de generación eléctrica provenga de energía renovable no convencional, ERNC, lo que supone una posición proclive a reducir las emisiones contaminantes.

8. Señalamos que los principales costos derivados de la explotación minera a rajo abierto en regiones predominantemente no desérticas se derivan de la incompatibilidad de este tipo de explotación con las actividades agrícolas, ganaderas, forestales y turísticas.

9. Hacemos notar que, además de estas incompatibilidades, se ha demostrado por experiencias internacionales que, pese a las medidas de mitigación del EIA y de las promesas de las empresas explotadoras, la puesta en marcha generaría contaminación del aire, de los cursos de agua superficiales, del agua subterránea y de los suelos, además de deforestación, alteración de las praderas y pérdida de la biodiversidad.

10. Ponemos en conocimiento que los únicos beneficiarios de estas iniciativas son los dueños de la minera y de las centrales termoeléctricas que quieren usar el contaminante combustible que constituye el carbón sub-bituminoso.

En consecuencia, demandamos:

1. Que el Estado se comprometa a detener durante al menos cuatro años la evaluación de proyectos para la extracción de carbón, prohibiendo las explotaciones a rajo abierto de carbón.

2. Que en ese período de 48 meses, se legisle en torno a este tema.

3. Que el Estado se comprometa cuanto antes a implementar la norma de emisión de contaminantes para termoeléctricas

4. Que durante los próximos años el gobierno de prioridad a los estudios sobre estrategias y políticas de desarrollo de las regiones altamente dependientes de recursos naturales, incluidas sus evaluaciones ambientales estratégicas, con el propósito de actualizar las estrategias de desarrollo regional y de diseñar planes de ordenamiento territorial ambiental.


Firman:
Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo
Consejo de Defensa de la Patagonia Chilena
Comité Pro Defensa de la Fauna y de la Flora (CODEFF)
Ecocéanos
Ecosistemas
Fundación Terram
Instituto de Ecología Política (INP)
Oceana
Programa Chile Sustentable
Agrupación Ecológica Comunal de Coquimbo Fuerza Verde
Agrupación Ecologista Aconcagua, (Los Andes)
Asociación Gremial de Guías Turísticos Última Esperanza, (Magallanes)
BioParque Austral (Puerto Montt)
Centro de Estudios INEDH (Concepción)
Ciclo Árbol Vida
Coordinadora Ciudadana Río del Maipo
Eco virtual Expediciones (Concepción)
Defendiendo San Pedro (Concepción)
Frente de Defensa Humedal Tres Puentes (Punta Arenas)
Fundación Chile Más (Santiago y Viña del Mar)
Fundación Pumalín (Chiloé-Aysén)
Fundación Yendegaia (Magallanes)
Imago Mundi (Punta Arenas)
Sabia Nuestra
Unión de Defensa del Derecho Animal (UDDA) (Punta Arenas)

Guatemala: El carbón, novedad en generación eléctrica


Cabe esperar que los nuevos proyectos a base de carbón en Guatemala incluyan procesos de combustión bajo nuevas técnicas.

Otto Rinze de León
ottorinze@gmail. com

En términos de generación eléctrica en Guatemala, diferentes enfoques técnicos o políticos se relacionan con aspectos de hidroeléctricas o de generadoras termoeléctricas con base en combustibles petroleros. No obstante que a partir del año 2000 funciona en el país una generadora termoeléctrica a base de carbón mineral, no es sino hasta fechas recientes que tal modalidad de generación eléctrica ha hecho noticia como una novedad. La razón, el inicio de nuevos proyectos entre los cuales se incluye uno cuya capacidad generadora de 300 megavatios (MW) le perfila como de escala mayor, comparable con la capacidad generadora de hidro Chixoy.

Anteriormente, la única utilización de carbón mineral como combustible en Guatemala lo fue en locomotoras de vapor de Fegua (antes IRCA), desde finales del siglo XIX hasta por lo menos la década de 1960.

Conozcamos, pues, un poco acerca de dicho combustible: los más grandes productores del mundo, a partir de operaciones mineras en inmensos depósitos que poseen, son Estados Unidos, China, Australia, India, Rusia y Sudáfrica. A la fecha, este combustible alimenta la demanda de energía en proporciones de cerca del 80% en Sudáfrica, 70% en China, 75% en India, pero sólo 25% en Estados Unidos y menos de 20% en Rusia.

Los tres mayores mercados y su utilización en países desarrollados son generación eléctrica, industria metalúrgica y producción de cemento.

El incremento de la demanda de electricidad a nivel global, sustenta hoy un mercado en crecimiento para carbón bituminoso-lignito. Así, entre 35% y 40% de la electricidad en el mundo es generada a base del mismo. En los países desarrollados, tal base abarca cerca de 60% en Estados Unidos, 70% India, casi 80% China, 85% Australia y 90% Sudáfrica. Comparativamente con el petróleo, aparte del menor precio, el carbón es atractivo por su contenido energético unitario que supera todas las otras energías primarias.

Lamentablemente, ningún otro combustible fósil genera más efectos de invernadero (calentamiento atmosférico por liberación de dióxido de carbono) que el carbón. Por lo mismo, su futuro es asunto de aceptabilidad ambiental. A la fecha no existen medios efectivos a gran escala para eliminación o captura de CO2 a partir de la combustión. Sin embargo, se trabaja arduo en soluciones mediante nuevas técnicas de combustión que buscan la casi eliminación de las emisiones de dióxido azufroso y nitroso, así como eficiencias de conversión que reduzcan la producción del CO2, lo cual hará más ambiente amigable al combustible. Estas son razones de optimismo que respaldan las proyecciones del Departamento de Energía de Estados Unidos para ese país: la generación de base carbón suministrando al menos un 35% de la demanda total de electricidad al año 2020.

Cabe esperar que los nuevos proyectos a base de carbón en Guatemala incluyan, además de instalaciones con tecnologías avanzadas, procesos de combustión bajo nuevas técnicas a que nos hemos referido arriba. Ante todo, la responsabilidad medioambiental.

http://www.sigloxxi .com/opinion. php?id=13497

viernes, 18 de junio de 2010

Una explosión en una mina de carbón de Colombia deja muertos y atrapados


Colombia.- Una explosión en una mina de carbón en el noroeste de Colombia dejó al menos 16 personas muertas, pero autoridades temen que el número de víctimas fatales supere las 70 debido a que varios mineros quedaron atrapados en su interior.

La explosión en la mina San Fernando ocurrió a la medianoche del miércoles cerca al municipio de Amagá, en el departamento de Antioquia, unos 250 kilómetros al noroeste de Bogotá. "Hemos detectado 16 cuerpos en la boca de la mina, cuyas muertes han sido confirmadas", dijo Carlos Iván Márquez, director de socorro de la Cruz Roja colombiana, al señalar que sólo han podido sacar once cadáveres.

Las labores de búsqueda avanzaban lentamente debido a la presencia de gases que no se han podido disipar totalmente. "No sabemos si alguien adentro logró sobrevivir. Hay que ingresar a la mina, pero no se ha podido porque hay acumulación de gases, como monóxido de carbono, y se está haciendo un trabajo de ventilación", añadió Márquez.

Sin embargo, el gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, precisó que dos personas que aparentemente lograron salir de la mina justo antes de la explosión sobrevivieron, y uno de ellos se encuentra hospitalizado en la ciudad de Medellín.

Organismos de rescate informaron que la explosión en la mina, en la que trabajaban alrededor de 600 personas, se habría producido por acumulación de gases. "En ese momento yo salía del turno, estaba a unos metros de la boca de la mina cuando sentí la explosión y sentí que eso me elevó y sentí una llamarada por encima", dijo Walter Restrepo, de 31 años, desde un hospital donde es atendido por las quemaduras que sufrió en un 30 por ciento de su cuerpo. Condolencias.

El presidente Alvaro Uribe dijo que los socorristas recuperaron 16 cadáveres y calificó el accidente como una tragedia. "Es una tragedia muy grande, inicialmente la información que teníamos era que habían quedado atrapadas 72 personas, ya hay 16 cadáveres rescatados", declaró el mandatario En tanto, el ministro de Minas y Energía, Hernán Martínez, informó que los organismos de socorro han avanzado entre 600 y 700 metros al interior de la mina en búsqueda de sobrevivientes.

El yacimiento tiene una profundidad de 2,5 kilómetros. Familiares y compañeros de las víctimas del accidente se abrazaban y lloraban en los alrededores de la mina a la espera de noticias por parte de los socorristas, mientras que carros fúnebres se alistaban a recoger a los cadáveres. "Que me den alguna esperanza porque hasta que yo no vea que lo sacaron no me voy para la casa", dijo en medio de sollozos Gladys Gallego, esposa de uno de los mineros atrapados. Producción minera. La mina, con una producción de 240.000 toneladas anuales de carbón térmico para el consumo nacional y que en el pasado sufrió accidentes fatales similares, se encuentra lejos de las principales explotaciones de carbón a cargo de grandes empresas como Drummond y Glencore, ubicadas en el norte del país.

Pese a que en Colombia existen numerosas minas subterráneas de oro y carbón, los accidentes son poco frecuentes aunque algunas explotaciones no toman suficientes medidas de seguridad. En febrero del 2007 murieron 31 personas en una mina de carbón en el noreste del país, en la peor tragedia de este tipo en más de una década. Colombia es considerado el quinto exportador mundial de carbón y su producción es de 70 millones de toneladas anuales.

Agencias Reuters y EFE

Link: http://www.lanacion.com.ar/1276005